Se dice que para conocer bien a un artista hay que entrar a su taller. En nuestra casa siempre hay uno: la mesa está llena de telas, cintas, pinturas,bastidores u otros materiales con los que los objetos simples se transforman en obras de arte.
Crecimos viendo el ejemplo de nuestra madre, ella nos enseñó que no hace falta un lugar grande para crear, los talleres nacen en cualquier rincón donde la inteligencia pueda divertirse, esto de acuerdo a la frase de Albert Einsten: "La creatividad es la inteligencia diviertiéndose".
En esos lugares mágicos, se ha refugiado ella siempre. De ella aprendimos que para crear no hay que limitar a tu espíritu. El taller de los trapos de María no sería lo mismo sin su influencia.
En estos días, nuestra madre ha preparado una colección especial. Son diseños increíbles, con flores tejidas a mano, diseños inspirados en la naturaleza y en el arte de la pastelería.
¿Les gustaría tener un libro de recetas hecho con telas? nuestra madre lo hizo y en las siguientes fotos están los resultados.
Esperamos que los disfruten.
Acerca de María Cristina Mejía
Estudió aquitectura pero ha trabajado como artista plástica independiente hace más de 20 años. Ha realizado cuadros, murales y esculturas. Trabaja como decoradora de interiores.




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